Buscando tu verdad…
Quizá alguna vez observando las estrellas en una noche despejada y sorprendido ante semejante grandeza, te preguntaste: ¿Qué es la vida?, si es tan grande el universo, ¿qué hago yo aquí en este planeta?… ¿Solo soy una consecuencia de la evolución de un ser unicelular hace millones de años?… y sin intención, no así como consecuencia, de poner en tela de juicio las teorías evolutivas, ¿para qué pase de ser un mono a un Homo sapiens?…
Estoy aquí sentado, tratando de encontrar las respuestas correctas a estas preguntas que se han hecho durante muchos siglos los filósofos, y todas ellas son tan diferentes. Estaba menos confundido cuando los demás me aseguraban saber de qué se trata la vida y yo simplemente lo tomaba como la verdad, como lo que “es”, porque alguien lo dijo, y seguramente sabe, pues hay muchos que dijeron: “Sí, es cierto eso, tienes toda la razón” y todos dimos por sentado ¡¡¡QUE ES ASÍ!!!.
La búsqueda de la verdad inicia cuando me abro a conocer más del mundo y resulta que… Hay tantas ideas, conceptos, filosofías, dogmas, religiones, culturas, etnias, etc. y que además las personas forman grupos y comunidades tan solo por compartir una forma de pensar. Pero cada uno de los grupos pueden llegar a ser tan distintos entre ellos y estar tan lejos el uno del otro en cuanto a “sus verdades” que algunos se odian a muerte.
Se empieza a aclarar todo esto, la respuesta es buscar en cuál de todos esos grupos puedo encontrar verdades que me hagan sentir pleno y que todo encaje a la perfección con lo que siempre he creído en mi vida.
De sentirme seguro en mi ignorancia y cobijado por la verdad de otro, pase a la incertidumbre de lo que es la vida, por el simple hecho de hacerme todas esas preguntas esa hermosa y tranquila noche estrellada, la cual parecería que detrás de esa belleza se escondía el monstruo que destruye todo lo que crees tener seguro en tu vida: Tu verdad y lo que crees del mundo, a partir de las verdades y creencias de otras personas, que probablemente ya no están vivos, para decirte de viva voz y mirándote a los ojos, como es que llegaron a esas afirmaciones.
Ahora no solo tengo que encajar dentro una familia, tener buenos amigos que compartan los mismos intereses, escoger carrera universitaria, un trabajo seguro con buena paga y posibilidades de crecimiento, buscar a la mujer perfecta, ser buen ciudadano, cumplir con mis obligaciones fiscales, pagar mis cuentas a tiempo, ser un futuro padre ejemplar, proveer todo lo necesario a mi familia, apoyar a mis amigos, sacar a pasear al perro, levantar su excremento tibio y con una cálida sonrisa falsa, darle los buenos días al odioso de mi vecino mientras su perro orina la llanta de mi auto nuevo que aún no he terminado de pagar… Además de todo esto, necesito encontrar un grupo de personas que, en sus verdades encuentre las mías, para dejar de sentirme terriblemente ajeno al verdadero significado de la vida y que es lo que hacemos en este planeta. Tarea sencilla ¿cierto?
Continuará…

